Archive | diciembre, 2011

¿Es la autoedición el futuro de la edición?

29 Dic

Con la llegada del libro digital ha aumentado el número de autores que editan ellos mismos sus obras. Este modo de edición carga con el injusto estigma del vanity publishing  –que es como se denominaba a método por el cual el autor costeaba la edición del libro y en ocasiones se hacia cargo de la distribución– cuando en realidad es una nueva forma de edición tan buena como la tradicional, un medio más para que el autor pueda comercializar –o regalar, si así lo desea– su obra.

Entonces, ¿es la autoedición la mejor vía para que un autor publique su obra? Publicar con una editorial profesional no es sólo cuestión de acogerse a una marca conocida para atraer a los lectores. La edición es un trabajo que requiere dominar multitud de habilidades y que necesita una inversión intensiva de tiempo y recursos. Los editores seleccionan manuscritos que luego revisan correctores profesionales y componen expertos maquetadores. Diseñadores de larga trayectoria elaboran las cubiertas y especialistas en producción escogen papeles, cartulinas, telas y métodos de encuadernación para el libro y lo encargan a impresores que conocen y que ofrecen garantías de calidad. Toda la labor editorial está orientada a ofrecer un producto final económico y visualmente atractivo capaz de destacar en una librería. Pero es que además un editor tradicional dispone de una red de distribución y una fuerza comercial que no están al alcance de un autor que decide editar su obra, por mucho esfuerzo y dedicación que ponga. Y, por último, no hay que olvidar la comunicación y las relaciones con los medios y el impacto en redes sociales. El autor que carga sobre sus hombros con todas esas labores descubrirá pronto que no le queda tiempo para lo que debería ser su principal ocupación: escribir.

Pero, claro, dirán ustedes, todo eso ha cambiado con la edición digital. Los libros electrónicos son mucho más sencillos de producir.

Cualquiera que haya experimentado la frustración de un libro digital mal diseñado sabe que no es así. Diseñar un buen libro digital significa hacerlo en diversos formatos (mobi, epub, pdf, etc.) y probar cada uno para que se visualice correctamente en toda una serie de dispositivos distintos. Y el hecho de que el libro sea digital no exime de las tareas de corrección, pues las erratas digitales irritan tanto a los lectores como las impresas.

Además, llevar el marketing de los libros digitales no es sencillo. No hay que dejarse engañar por las historias de éxito que se leen en los periódicos, pues por cada una de ellas hay millones de libros digitales que nadie conoce y nadie compra. Es cierto que Internet es una herramienta fantástica que permite acceder directamente a los lectores, pero el autor que quiera publicarse él mismo debe ser consciente de que los lectores son los mismos que había, mientras que la competencia por su atención se ha multiplicado por cien o por mil. Habrá otros miles o decenas de miles de autores como él compitiendo por el mismo público.En ese sentido, el autor que se edita a sí mismo deberá asumir también el esfuerzo de promoción en medios de comunicación de su propia obra.

En definitiva, el autor que desee publicarse él mismo, incluso si renuncia a la edición en papel, sólo se ahorrará el trabajo de selección de materiales e impresión. Todas las demás tareas, algunas con ligeras modificaciones (no deberá hacer un esfuerzo comercial en librerías, sino en foros y en Facebook o en Twitter, por ejemplo) siguen siendo vigentes y el autor deberá asumirlas, dominarlas y ejecutarlas.

Nuestro consejo a los autores que decidan editarse ellos mismos es que se olviden del “auto” de la autoedición y aprendan edición. Que aprendan a publicar de forma tan profesional como publican los editores profesionales, pues van a competir con ellos. Deben ofrecer a los lectores un producto de gran calidad y deben conocer los medios para crearlo, distribuirlo y promocionarlo igual que sus competidores.

Es necesario dominar muchas habilidades y disponer de tiempo: para los autores dispuestos a emprender ese camino, el Curso de Edición Profesional de Taller de los Libros ofrece una preparación inmejorable para entrar en óptimas condiciones en el negocio editorial. La edición digital le ofrece grandes ventajas que antes no estaban a su alcance, pero si quiere usted editar su propia obra, aprenda primero a editar.

Si desea contactar con nosotros para obtener mayor información, puede hacerlo en info@tallerdelibros.com o visitarnos en www.tallerdelibros.com.

España tiene 300 bares por cada editorial

23 Dic

El mapa astral de la edición de Anatomía de la Edición que adjuntamos en la anterior entrada nos ha hecho reflexionar sobre que España es uno de los grandes mercados editoriales del mundo, que sirve a un ávido contingente de lectores a ambos lados del Atlántico.

Pero ¿cuántas editoriales trabajan hoy en día en España? Los últimos datos que tenemos son de 201o, del informe Panorámica de la Edición Española de Libros del Ministerio de Cultura, y la sorprendente respuesta que hemos encontrado es que en España, entre públicas y privadas, hay nada menos que 3.473 editoriales.

De ellas, 2.944 son privadas y 529 son organismos públicos.

De las 2.944 privadas, 57 son autores-editores, 2.379 son pequeñas editoriales, 395 editoriales medianas y 113 grandes editoriales.

Si alguien tiene curiosidad por saberlo, las comunidades en las que tienen sede más editoriales son Madrid, con 936, Cataluña, con 668, Andalucía, con 358 y Comunidad Valenciana, con 237. Las comunidades con menos editoriales son Extremadura, con 23, y La Rioja, con 18. Las ciudades autónomas, Ceuta y Melilla, tienen una editorial cada una.

Eso quiere decir que hay una editorial en España por cada 13.587 habitantes. Antes de lanzarse a considerar el  número excesivo, hay que tener en cuenta otros parámetros de medios de comunicación. Por ejemplo, en 2004, según la Asociación Española de Radiodifusión Comercial había en España 2.928 emisoras de radio operando con licencia oficial y otras 1.192 operando sin licencia. La misma asociación elevaba en 2010 el número de radios operando sin licencia a más de 3.000. En números redondos, una emisora de radio por cada 8.000 habitantes. Y una oficina de banco por cada 1.000 habitantes (datos del 2009, anteriores a la reciente oleada de fusiones). Y, en otro orden, recordemos que España hay un bar por cada 461 habitantes, según datos del Anuario de La Caixa. Es decir, España tiene 300 bares por editorial.

En suma, aunque menos que bares, emisoras de radio u oficinas bancarias, distribuidas por toda la geografía española hay un total de 3.473 editoriales, entre públicas y privadas. Es un número elevadísimo de empresas y cada una de ellas es una oportunidad de entrar al sector editorial. Más información en el Curso de Edición Profesional de Taller de los Libros.

Motivos para ser editor

21 Dic

Mapa astral de la edición española 2011 según Anatomía de la Edición

Es difícil contestar a la pregunta de por qué una persona opta por dedicarse a publicar libros. En nuestra experiencia, la edición es una profesión vocacional que se alimenta del amor al mundo del libro. En el sector editorial español trabajan algunas de las mentes más creativas del país que, sin embargo, podrían fácilmente dedicar sus capacidades a otros empeños mucho más lucrativos como, por ejemplo, la inversión bancaria, la abogacía o la publicidad. Su trabajo como editores, pues, no es para muchos de ellos una mera opción profesional entre muchas otras, sino la única que satisface su necesidad de contribuir a fabricar esos auténticos cofres de sueños que son los libros.

Hay motivos hacen que la industria editorial sea especial. Se trata de un sector muy abierto, en el que resulta relativamente fácil entrar y en el que todavía es posible que una nueva editorial con muy poco presupuesto compita con los grandes gigantes de la edición, cosa impensable en otros mundos como el de la banca, los proveedores de internet o el fútbol. El sector editorial es, además, notablemente poco rígido y resulta sencillo entablar conversación con editores consagrados durante ferias profesionales o incluso en eventos literarios como presentaciones de libros. Pocas otras industrias son tan permeables y accesibles como la editorial.

Por último, otro de los motivos que lleva a elegir ser editor es que en una editorial el editor es el árbitro final de lo que publica y tiene control absoluto sobre los contenidos por los que decide apostar. De ese modo, a través de la formación de un catálogo que refleja sus  inquietudes, el editor hace de sus libros una extensión de sus intereses vitales y convierte su profesión en un incesante aprendizaje. Así, un gran aficionado a la cocina disfrutará en una editorial gastronómica tanto como un enamorado de la novela negra en una editorial que edite noir.

Esto último, sin embargo, suele llevar a un clásico dilema del editor: ¿Qué debe hacer cuando tiene entre manos un libro que no le gusta pero que cree que interesará a los lectores? ¿Debe renunciar a esas ventas que espera para mantener su catálogo acorde con sus ideas? ¿Hasta qué punto puede sobrevivir una editorial que antepone el gusto de su editor al gusto de los lectores? Estas preguntas tienen varias respuestas, pero no son cortas, ni fáciles. Se explicarán a los alumnos del Curso de Edición Profesional que empieza en Taller de los Libros el próximo mes de enero. Todavía quedan plazas para los que quieran apuntarse enviando un correo aquí.

¿Cuánto tardaría un lector en leer todo lo que se publica en España en un día?

15 Dic

Parece que la crisis que afecta a otros sectores de la economía española todavía no ha alcanzado al número de libros editados en este país, como demuestra, el siguiente gráfico de número de títulos editados en España entre 1999 y 2010. En una década España casi ha doblado el número de novedades que pone en el mercado.

Según el Observatorio de la Lectura y el Libro del Ministerio de Cultura del Gobierno de España, la producción editorial española muestra desde hace años una tendencia creciente y una gran actividad, con un crecimiento en los últimos cinco años superior al 40%.

De acuerdo con los datos de Panorámica de la Edición Española de Libros, un estudio que realiza anualmente el Ministerio de Cultura, solo en 2010 se editaron 114.459 libros, un 3,9% más que en el año anterior. De estos, 89.824 ISBN (el 78,5%) fueron primeras ediciones; 5.735 ISBN (el 5,0%) reediciones; y 18.900 ISBN (el 16,5%) reimpresiones. Dicho de otra manera, cada día laborable España pone en el mercado 440 títulos, de los cuales 345 son novedades. A una media de 200 páginas por libro, un lector dispone de 69.000 páginas diarias de novedades (descontamos las reediciones) cada día. Si el lector lee a 30 segundos por página y dedica ocho horas al día a la lectura todos los días laborables, le llevaría un poco más de tres meses leer lo que se publica en España en un día. En leer todo lo publicado en 2010 tardaría casi sesenta y siete años. En un año se publican lecturas para toda una vida.

En parte la respuesta al porqué del crecimiento de  esta cifra está en la capacidad exportadora del sector editorial, puesto que el español es una lengua compartida por quinientos millones de hablantes en muchos países, y en parte responde a una tendencia al aumento de novedades que viene forjándose desde hace tiempo y que se ha acelerado en tiempos recientes. Si persiste la crisis ¿cambiará esta tendencia y se publicarán menos libros? Si quieres saber la respuesta a esta y muchas otras preguntas, te invitamos a acudir al Curso de Edición Profesional, impartido por Taller de los Libros, el único curso de edición en España que se desarrolla en las oficinas de una editorial. El Curso de Edición Profesional cuenta con la asociación de las editoriales Barril & Barral, Ediciones Alfabia, Ático de los Libros, Sajalín Editores, Nevsky Prospects y Principal de los Libros.

La crítica literaria según John Updike

13 Dic

Massachusett John Updike 1962

La crítica literaria es un trabajo complejo para el que no existen reglas fijas. Cada crítico se guía por su particular conjunto de valores y principios éticos y estéticos, que habitualmente no hace públicos. Por eso resulta siempre interesante cuando un crítico revela los criterios que informan sus reseñas, máxime si ese crítico es nada menos que John Updike, uno de los narradores con un estilo más característico del último siglo, que además dedicó buena parte de su tiempo a leer y comentar la obra de otros escritores. La mayoría de las críticas literarias de Updike se publicaron en The New Yorker, y, si hemos de creer lo que él mismo nos dijo en la introducción de su libro Picked-Up Pieces de 1975, siguieron estas reglas:

1- Intenta entender lo que autor pretendía, y no le culpes por no conseguir lo que no quería conseguir.
 
2- Ofrece bastante texto citado –al menos un pasaje extenso– de la prosa del libro, de modo que el lector pueda formarse su propia impresión según su gusto.
 
3- Confirma tus descripciones del libro con citas del libro, aunque sean sólo frases, en lugar de resumir o parafrasear.
 
4- No te pases con el resumen de la trama y nunca reveles el final.
 
5- Si el libro es deficiente, cita un ejemplo de buen libro en el mismo estilo, sea obra del mismo autor o de otro. Intenta comprender por qué el libro fracasa. ¿Seguro que es problema del libro y no del crítico?
 
A estas cinco reglas concretas hay que añadir una sexta un tanto más vaga, que tiene que ver con mantener la pureza de la reacción química entre el texto y el crítico. No aceptes reseñar un libro que estás predispuesto a que no te guste, ni tampoco uno que la amistad te obligue a alabar. No te imagines defensor de ninguna tradición, ni el comisario de las reglas de ningún partido, ni un soldado en una guerra ideológica, ni un policía de ningún tipo. Nunca, nunca, nunca trates de poner al autor “en su lugar”, convirtiéndolo en un peón en una competición entre críticos. Reseña el libro, no la reputación. Sométete al hechizo, sea fuerte o débil, que el libro lanza. Es mejor elogiar y compartir que destruir y prohibir. La comunión entre el crítico y su público se basa en la presunción de que existen ciertos posibles placeres en la lectura, y todas nuestros juicios deben amoldarse a ese fin.

En estas reglas se ve a las claras que el Updike crítico tenía corazón de escritor. En el Curso de Edición Profesional de Taller de los Libros se estudia la labor el crítico literario y cómo el editor debe trabajar con los críticos si desea que sus libros consigan la mayor proyección posible.

Las montañas de manuscritos

12 Dic

 

Manuscritos

Una de las principales tareas del editor es seleccionar las mejores novelas para su publicación. Aunque la tarea parece sencilla, en realidad no lo es en absoluto. ¿Cuántas veces hemos leído una novela que, tras un inicio brillante, nos ha decepcionado y la hemos dejado a medias? ¿Y cuántas hemos visto nuestra paciencia durante unas primeras cincuenta páginas poco inspiradas recompensada por novelas extraordinarias?

Sucede, sin embargo, que una editorial puede fácilmente recibir entre diez y veinte manuscritos cada semana. Eso supone una media de unas cinco mil páginas de texto semanales. Suponiendo que el editor sea un lector rápido y devore una página cada treinta segundos, solamente la lectura de los manuscritos recibidos supondría cuarenta horas semanales, es decir, la jornada laboral completa todos los días laborables de la semana. Añadamos a eso las novelas extranjeras que el editor puede estar interesado en traducir al castellano y fácilmente duplicaremos ese tiempo.

El recurso que se suele citar como solución a este problema son los lectores profesionales. Un lector profesional elabora un informe sobre la obra a cambio del pago de una tarifa. El informe típicamente incluye un resumen y la opinión del lector. El uso intensivo de lectores profesionales, no obstante, supone un elevado coste mensual que no todas las editoriales pueden permitirse. El editor, por economía y como bagaje profesional, debe desarrollar una serie de técnicas que le permitan identificar los manuscritos prometedores. Esas técnicas, entre otras, formarán parte de la clase dedicada a la selección de manuscritos que se impartirá en el Curso de Edición Profesional de Taller de Libros.

El trabajo de editor

2 Dic

El trabajo de editor no se parece a ningún otro. Pocos oficios requieren un abanico mayor de habilidades y conocimientos, pocos exigen a la vez un dominio del mundo de la empresa y del arte. La forma más sencilla de comprender lo que implica ser editor es conocer una editorial desde dentro y aprender de la mano de editores que estén al frente de sus respectivas editoriales.

Por eso una gran ventaja del Curso de Edición Profesional de Taller de los Libros es que se imparte en las oficinas de una editorial. La primera edición se iniciará en las oficinas de Ático de los Libros, en Barcelona. El objetivo es aproximar al alumno lo máximo posible a la realidad del sector editorial, cosa que no resulta posible desde un aula. Para facilitar al máximo el contacto con el día a día de una editorial, nuestros alumnos tienen garantizado un periodo de prácticas en una de las editoriales asociadas al curso.

En segundo lugar, en la selección de los profesores de este curso se ha buscado a profesionales que sean fundadores o propietarios de sus editoriales. Se trata de editores que conocen todas las áreas de su negocio y que, por tanto, son los únicos capacitados para ofrecer una visión global y completa del trabajo de un editor.

Por último, el número de plazas del curso está limitado a quince. Queremos grupos pequeños, en los que los alumnos tenga la oportunidad real de relacionarse con el profesor y de influir en el curso de las clases. Estos grupos reducidos son un lujo en el panorama educativo español y permiten una enseñanza de la máxima calidad.

Para más información, contactar con Taller de los Libros en info@tallerdelibros.com.