Tag Archives: Novela

Los errores más frecuentes del escritor novel

19 Mar

Una de las preguntas que los alumnos hacen más a menudo en los cursos de novela e introducción a la escritura es cuales son los errores más habituales de un escritor principiante. Quizá lo que más les sorprende es cuando les digo que los tres primeros errores, y quizá también los más graves, los comete el escritor antes de haber escrito una sola palabra. Veamos cuales son.

1) No escribir

Así de simple. Este es el principal error del escritor principiante. Y el más grave, porque quien no escribe no evoluciona, ni aprende, ni mejora. Un escritor puede tener muchos defectos, pero si no se disciplina y escribe, aunque sea mal, aunque sea sólo un poco cada día, todos los demás errores ya no importan.

2) Contarle la historia a los demás en lugar de sentarse a escribirla

Todos sabemos que es mucho más divertido explicarle a tus amigos la novela que se te ha ocurrido mientras os tomáis unas cañas, pero contar la novela no es escribirla. Y eso por no hablar del peligro de que alguien copie tu idea tras haberte oído explicarla.

3) No empezar hasta que llegue la inspiración

Mucho mejor empezar unos meses antes de que llegue la inspiración, para que de ese modo, cuando finalmente llegue, nos encuentre con un ritmo de trabajo consolidado y mucho más en forma como escritores.

Escribir es un verbo y para ser escritor hay que ejercitar la escritura. Si quieres que te ayudemos, hemos creado el Curso de Escritura Creativa de Taller de los Libros para gente como tú. Ponte en contacto con nosotros en info@tallerdelibros.com para reservar tu plaza.

Trabajar en una editorial

6 Mar

Quieres trabajar en una editorial. Sí, pero ¿en qué editorial?

Las editoriales son muy distintas entre sí, hasta el punto que el trabajo de un editor en dos editoriales diferentes puede resultar un trabajo totalmente distinto. No es lo mismo dedicarse a editar ensayo académico escrito por profesores universitarios que literatura infantil, del mismo modo que es muy distinto ser un editor de libro ilustrado de regalo que un editor de libro electrónico. Hay que conocer los distintos tipos de editoriales y saber qué implica el trabajo en cada una de ellas. Esta no es una pregunta baladí: muchos editores han hablado de esto, como por ejemplo Jorge Herralde, Constantino Bértolo, o Rubén Hernández, de Errata Naturae.

Taller de los Libros. Máster de Edición. Curso de Edición. Barcelona y Madrid.

Nuevo logo del gigante editorial Penguin Random House

Ya has decidido en qué editorial quieres trabajar. Muy bien. ¿Y de qué quieres trabajar en esa editorial?

¿Quieres dedicarte a comprar derechos de manuscritos y libros o te gusta más trabajar codo a codo con el autor en la confección del libro? ¿Prefieres contarle las bondades de tus libros a los periodistas o a los libreros? ¿Te divierte más escoger el tipo de papel de las guardas o diseñar la cubierta? ¿Prefieres la edición en papel o te interesa la digital? La respuesta a cada una de estas preguntas lleva a un puesto distinto dentro de una editorial grande. Lo que lleva a la última pregunta.

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García Márquez trabajando con su editor

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Stand de HarperCollins en la Feria de Londres.

¿Prefieres encontrar trabajo en una editorial o fundar tu propia editorial?

Contestes lo que contestes a esta última cuestión, el Curso de Edición Profesional de Taller de los Libros te dará la información necesaria y las herramientas para que tengas claros tus objetivos y puedas avanzar en tu proyecto propio o tu carrera en el sector editorial. Te ayudará a decidir qué posiciones del sector editorial te resultan más atractivas y te preparará para conseguir ocuparlas.

Matrícula abierta del IV Curso de Edición Profesional

17 Ene

Nos complace anunciar que ya está abierto el período de matriculación del IV Curso de Edición Profesional 2014-15, que tendrá lugar en Madrid y Barcelona, en las sedes de las editoriales Ático de los Libros y Principal. Si estás interesado en el oficio de editor y los diferentes roles de los agentes culturales, encontrarás más información acerca de este máster de edición in-house en este enlace, o en el correo info@tallerdelibros.com.

Aprender a Escribir

29 May


En las universidades de Estados Unidos los cursos de escritura forman parte del currículo desde hace más de un siglo. Para la mentalidad estadounidense, basada en la idea que mediante el trabajo duro y el esfuerzo todo es posible, la idea de que la escritura puede enseñarse y aprenderse jamás planteó ningún problema. Una de las instituciones pioneras en la enseñanza de la escritura fue la Universidad de Iowa, cuyo programa de escritura creativa se fundó en 1897 como un taller para enseñar a componer poesía. Hoy sigue siendo uno de los centros de formación de escritores más prestigiosos del mundo.

Estudiantes de escritura creativa en otras universidades de Estados Unidos se convirtieron también en grandes escritores. Es el caso de Richard Ford, Michael Chabon o Alice Sebold (los tres estudiantes de escritura creativa en la Universidad de California), Ha Jin y Jhumpa Lahiri  (en la Universidad de Boston), Elizabeth Kostova (Universidad de Michigan) o Kiran Desai (cursó dos programas de escritura creativa, en Hollins University y en Columbia).

En Europa, la idea de aprender a escribir tardó más en prender. Uno de sus pioneros fue Malcolm Bradbury, que en los años setenta del siglo pasado fundó un curso de escritura creativa en la Universidad de East Anglia que, para muchos, sigue siendo el mejor de Inglaterra. Desde luego, impresiona ver que ha formado a escritores de la talla de Ian McEwan o Kazuo Ishiguro.

En Taller de los Libros queremos contribuir a formar a los escritores del mañana. Por eso hemos lanzado el Curso de Escritura Creativa, que se impartirá en Barcelona y en Madrid. Para más información, podéis escribir a info@tallerdelibros.com.

Las ocho reglas del escritor según Neil Gaiman

22 Mar

Neil Gaiman en el escritorio en el que trabaja, que no está dentro de su casa, sino en una pequeña cabaña octogonal de madera que ha construido en su jardín expresamente para ese propósito.

Nadie mejor para aconsejar a un escritor que otro escritor con más experiencia. A continuación os reproducimos las ocho reglas que Neil Gaiman, autor de Stardust, American Gods, Coraline y de la serie de cómics The Sandman, aconseja que todo escritor debe seguir.

1. Escribe.

2. Pon una palabra detrás de otra. Busca la palabra adecuada y escríbela.

3. Acaba lo que estás escribiendo. Haz lo que tengas que hacer para acabarlo, pero acábalo. Siempre.

4. Guárdalo en un cajón un tiempo. Léelo como si no lo hubieras visto nunca. Muéstraselo a amigos cuya opinión respetes y a los que les guste el genero de novela que has escrito.

5. Recuerda: cuando alguien te dice que algo está mal o no funciona en tu novela, casi siempre lleva razón. Cuando te dice exactamente lo que está mal y como arreglarlo, casi siempre se equivoca.

6. Arréglalo. Recuerda que tarde o temprano, antes de que la novela sea perfecta, tendrás que dejarla y empezar a escribir la siguiente. La perfección es como perseguir el horizonte. Sigue avanzando.

7. Ríete de tus propios chistes.

8. La principal regla de la escritura es que si haces las cosas con la confianza y la seguridad necesarias, puedes hacer prácticamente lo que quieras. (Es posible que esta regla funcione también en la vida y no sólo se aplique en la escritura, pero, desde luego, en la escritura funciona). Así que escribe tu novela como deba escribirse. Escríbela honestamente y cuenta tu historia lo mejor que puedas. No creo que haya más reglas. Y si las hay, no son importantes.

Si quieres conocer los secretos del oficio de escritor, hemos creado el Curso de Escritura Creativa para gente como tú. Ponte en contacto con nosotros en info@tallerdelibros.com para reservar tu plaza.

Una mesa muy pequeña para grandes novelas

21 Mar

Robert Graves escribía en una habitación en la que todos los muebles y objetos habían sido hechos a mano. Ernest Hemingway solía escribir de pie mientras que D.H. Lawrence prefería hacerlo bajo un árbol. Katherine Anne Porter dijo que ella escribía cuando estaba en el campo, donde vivía como una eremita. Es célebre que el gran bohemio que fue Benjamin Franklin escribía en la bañera, mientes que Marcel Proust lo hacía desde la cama y llegó a insonorizarse una habitación en París para que nada lo distrajera. Balzac, un escritor de producción y talento superlativos, comía hasta no poder más a las cinco de la tarde, se echaba a dormir hasta medianoche y entonces se levantaba y escribía en un pequeño escritorio que tenía en su habitación durante dieciséis horas seguidas mientras bebía café sin cesar. Cuando sus hijos eran pequeños, Toni Morrison tuvo que refugiarse en la habitación de un motel para poder seguir escribiendo y encontró allí la paz que E. B. White buscó en una cabaña con vistas al mar.

Jane Austen escribió sus primeras novelas en el piso de arriba de la rectoría de su padre en Hampshire, pero no logró publicarlas. Su familia se trasladó a Bath en 1800, pero allí le resultó imposible escribir nada en su nuevo hogar y no volvió a recuperar la inspiración hasta que regresó a Hampshire y se instaló en una casa en un terreno propiedad de su hermano Edward. En esa casa, Chawton Cottage, Jane convivía con sus hijas y con su amiga Martha Lloyd. No sobraba el espacio, así que se instaló para escribir en una pequeña mesa de nogal de doce lados que estaba cerca de una ventana del comedor. En esa mesa, quizá la más pequeña que haya utilizado un escritor, Jane escribía en cuartillas pequeñas que podía esconder con facilidad si venía alguien o tapar con el papel secante. No disfrutaba de privacidad, espacio o silencio y a su alrededor, mientras ella mojaba la pluma en el tintero, las demás mujeres de la casa proseguían con su vida cotidiana.

De esa minúscula mesa en el vestíbulo, a la vista de todos los habitantes de la casa, salieron los manuscritos de Sentido y sensibilidad Orgullo y prejuicio. También en ella escribió Austen Mansfield ParkEmma y Persuación. Tras la muerte de Jane en 1815 y de su hermana Cassandra en 1845, la mesa fue regalada a uno de los criados. Hoy se ha recuperado y vuelve a estar en el lugar en el que Jane Austen escribía, mostrando a los visitantes modernos los pocos aditamentos que necesita el talento para abrirse paso en la literatura. A continuación mostramos una fotografía en primer plano de la modesta mesa y una segunda fotografía del salón, donde el pequeño escritorio de Jane junto a la pared apenas puede verse, casi oculto por la mesa del comedor, en la que puede apreciarse mejor su pequeño tamaño y su posición en la casa.

La modesta mesa en la que Jane Austen escribió sus grandes novelas.

Una perspectiva del salón de Chawton Cottage, la casa en la que Jane Austen escribió sus grandes novelas. Junto a la pared, detrás de la mesa de comedor, se aprecia la diminuta mesa en la que escribía y que hemos visto en primer plano en la fotografía anterior.

¿Por qué algunos escritores prefieren tener compañía y que haya ruido de fondo mientras otros necesitan el más radical aislamiento? Sea cual sea tu caso, en en el Curso de Escritura Creativa de Taller de los Libros te ayudamos a escribir y publicar tu novela. Si estás interesado, ponte en contacto con nosotros en info@tallerdelibros.com para reservar tu plaza.

¿Improvisas o planificas tu novela?

20 Mar

En Taller de los Libros sabemos bien que una de las grandes diferencias entre escritores se establece entre aquellos que planifican completamente su novela antes de empezar a escribirla y aquellos otros que prefieren dejar que los personajes vayan creando la historia a medida que escriben.

Cada uno de estos dos planteamientos tiene sus ventajas. Los “planificadores” saben desde el principio a dónde se dirigen y eso facilita que lleguen a su destino. Sin embargo, un plan o guión demasiado rígido puede impedirles aprovechar las muchas ideas y personajes que surgen durante el proceso de escritura. Los “improvisadores”, en cambio, tienen una flexibilidad absoluta para conducir su novela por derroteros imprevistos. Pero el precio que pagan por esa libertad es que muchas veces acaban metiendo su novela en un callejón sin salida del que no saben como salir y es muy frecuente que abandonen la escritura.

Para los escritores principiantes, en Taller de los libros recomendamos planificar, aunque una vez se adquiere práctica en el arte de escribir, puede seguirse lo que dijo E.L. Doctorow: “escribir una novela es como conducir un coche por la noche. Sólo se ve hasta donde iluminan los faros, pero se puede recorrer así todo el trayecto”.

Grandes escritores han reconducido novelas enteras al entrar en escena un personaje que ha capturado su imaginación. El caso más espectacular, aunque poco conocido, es el de Melville y su Moby Dick. Melville tenía la intención de que uno de los protagonistas de Moby Dick fuera un hombre llamado Bulkington. Seguramente Bulkington estaba llamado a ser el gran lobo de mar del libro. Si relees los primeros capítulos verás que Melville se esfuerza especialmente por crear expectación a su alrededor. Pero resulta que Bulkington desaparece tras el primer día de navegación. ¿Qué sucedió para que Melville perdiera el interés por el que iba a ser su protagonista? Pues que durante el proceso de escritura descubrió a otro personaje llamado Ahab. Y Ahab se quedó la novela y la llevó dónde quiso. Y el pobre Bulkington, para alegría de todos los lectores que han disfrutado con Moby Dick, quedó como un personaje secundario que por no dar no dio ni nombre a una cadena de cafeterías.

En el otro bando están aquellos que han trazado un plan, lo han ejecutado y han seducido a millones de lectores. Entre los ejemplos más recientes se cuenta J.K. Rowling, que esbozó la historia entera de Harry Potter antes de empezar a escribir. Tenemos la suerte de haber podido acceder a una de las hojas de esos esquemas que hizo antes de escribir la novela. Esta hoja en concreto se trata de los capítulos 13 a 24 de Harry Potter y la orden del Fénix. Aunque está en inglés, se ve claramente como Rowling planificó la acción capítulo a capítulo y se aseguró de preparar de antemano la evolución de los temas principales a lo largo de la obra. Aquí tenéis el documento:

Seas “planificador” o “improvisador”, en el Curso de Escritura Creativa de Taller de los Libros te ayudamos a dominar las herramientas de la narración y la escritura. Si estás interesado, ponte en contacto con nosotros en info@tallerdelibros.com para reservar tu plaza.

¿Cuántos libros se pueden escribir en una vida?

19 Mar

A muchos novelistas su primera novela les cuesta mucho tiempo y esfuerzo. La escritura, no obstante, es un oficio que, como todos los oficios, se hace más fácil cuando se adquiere práctica. En el Curso de Escritura Creativa de Taller de los Libros nos hemos planteado cuales han sido los autores más prolíficos de todos los tiempos. He aquí los resultados de nuestra investigación:

11 – George Simenon (1903-1989), 570 libros

Doscientas novelas bajo su nombre y otras trescientas bajo diecisiete seudónimos. Una auténtica factoría de escritura que, además, tuvo tiempo para irse a la cama con miles de mujeres.

10 – Prentiss Ingram (1843-1904), + de 600 libros

Novelista estadounidense, y coronel del ejército confederado, que se hizo famoso por su serie de novelas sobre Buffalo Bill.

9 – Josef Ignacy Kraszewski (1812-1887), + de 600 libros

Poeta, dramaturgo, ensayista, novelista e historiador polaco.

8- John Creasey (108-1973), + de 600 libros

Publicó bajo veintiocho seudónimos distintos. Sus series sobre Gideon y el Inspector West son las más populares, pero también escribió novelas del oeste bajo los seudónimos Tex Riley, William K. Reilly y Ken Ranger; y novelas románticas bajo el nombre de Margaret Cooke.

7 – Barbara Cartland (1901-2000), 723 libros

Escritora inglesa especializada en la novela histórica, tuvo tiempo además para escribir libros de salud y de cocina así como alguna obra de teatro. La escritura no fue su única actividad creativa: también grabó un álbum de canciones de amor.

6 – Enid Mary Blyton (1897-1968), + de 800 libros.

Nada de Los cinco, su serie más conocida, ¡sino más de ochocientos! Sus novelas, siempre sobre aventuras de niños o sobre fantasía o magia, fueron traducidas a más de noventa idiomas.

5 – Lauran Bosworth Paine (1916-2003), + de 900 libros

Escritora estadounidense de novela comercial, sobre todo novelas del oeste, como El hombre de Wells Fargo (1961) y algunas novelas de misterio y románticas. Ha utilizado más de setenta seudónimos.

4 – Kathleen Lindsay (1903-1973), 904 libros

Autora inglesa de novela romántica, que escribió sus 904 libros bajo once seudónimos, entre ellos Mary Faulkner.

3- Ryoki Inoue (1946-  ), 1075 libros

Inoue es un novelista brasileño de ficción comercial que, además, es cirujano. Escribe novelas del oeste, románticas y de tema político bajo 39 seudónimos. El libro Guiness lo considera el novelista más prolífico y quizá llegue a serlo, puesto que todavía vive, pero de momento le superan los dos siguientes autores.

2 – Edward Stratemeyer (1862-1930), + de 1300 libros

Bajo numerosos seudónimos, escribió novelas para jóvenes. No sólo escribió novelas personalmente, sino que creó un equipo de escritores que desarrollaban novelas cuya trama él diseñaba.

Y, por fin, la ganadora indiscutible, la escritora más prolífica de todos los tiempos:

1 – Corín Tellado (1927-2009), + de 4000 libros

María del Socorro Tellado López, una industria editorial por sí misma. Desde este blog un homenaje a una profesional de la escritura que trabajó incansablemente y que no sólo es la más prolífica de la historia, sino la más leída en español después de Cervantes y la autora que más libros ha vendido en Español de todos los tiempos.

Hasta Corín Tellado empezó su carrera de 4000 novelas con un primer texto. En el Curso de Escritura Creativa de Taller de los Libros queremos ayudarte a dar ese primer paso de tu carrera. Ponte en contacto con nosotros en info@tallerdelibros.com para reservar tu plaza.

El desafío de la casualidad afortunada

4 Ene

La mítica librería Shakespeare & Co, en París. Fotografía de Toshio Kishiyama

Uno de los retos que el libro electrónico tiene por delante es la casualidad afortunada. Todos los lectores conocemos la experiencia de comprar libros en una librería. Se ha vuelto tan habitual para nosotros que no hemos reparado en sus virtudes hasta que han emergido nuevas alternativas para la adquisición de libros.

En una librería el lector pasea físicamente entre libros dispuestos de forma que sus cubiertas o lomos llamen su atención. Habitualmente están ordenados por secciones (literatura, ensayo, etc.), pero cada librero tiene su propio sistema. En esos paseos la mayoría hemos disfrutado de lo que podríamos llamar la “casualidad afortunada”. Con ello me refiero a la experiencia de que un libro absolutamente inesperado, de un tema, género o autor del que jamás habíamos oído hablar, llame nuestra atención y que, tras comprarlo y leerlo, descubramos en él a uno de nuestros nuevos favoritos.

Las buenas librerías favorecen la casualidad afortunada. Nos exponen a un criterio distinto del nuestro –el del librero– y, quizá todavía más importante, nos exponen al azar.

Esta experiencia del azar es propia de la librería física y no se produce, de momento, en el mundo digital. La naturaleza sucesiva de Internet hace que los impactos nos lleguen de manera ordenada, página tras página, y que sigan siempre una cadena causal. Amazon, por ejemplo, nos recomienda libros basados en lo que otras personas que han comprado el libro que estamos viendo han comprado, lo que refuerza nuestra dirección lectora y nos blinda del azar; o bien nos anima a sumarnos a lo que la mayoría está leyendo, a través de sus listas de más vendidos. En las librerías digitales, el azar se considera un error del sistema.

Diversas páginas están realizando experimentos para intentar reproducir la experiencia tradicional de la compra de libros y ofrecer un sistema que permita que se produzcan esas casualidades afortunadas que tienen lugar en las librerías. La mayoría de estos intentos consisten en la acumulación de una serie de cubiertas en una misma página pero, debido a la limitación del tamaño de las pantallas, en muchos casos cada cubierta individual resulta demasiado pequeña como para cumplir su función.

No me cabe duda de que, con el tiempo, la tecnología hallará un medio de superar este reto. Quizá es concebible la creación de un entorno de librería virtual que, a modo de lo que pudo llegar a ser Second Life, ofrezca una experiencia visual tridimensional detallada y comparable al de unas mesas de novedades de un librero. Veremos más sobre ello en el Curso de Edición Profesional de Taller de los Libros, que se iniciará en Barcelona este próximo 17 de enero. Por el momento, sin embargo, si un lector quiere todavía experimentar la posibilidad de una feliz casualidad que le lleve al descubrimiento de un nuevo autor o título, sigue teniendo que acudir a esos templos del azar literario que son las librerías.

Motivos para ser editor

21 Dic

Mapa astral de la edición española 2011 según Anatomía de la Edición

Es difícil contestar a la pregunta de por qué una persona opta por dedicarse a publicar libros. En nuestra experiencia, la edición es una profesión vocacional que se alimenta del amor al mundo del libro. En el sector editorial español trabajan algunas de las mentes más creativas del país que, sin embargo, podrían fácilmente dedicar sus capacidades a otros empeños mucho más lucrativos como, por ejemplo, la inversión bancaria, la abogacía o la publicidad. Su trabajo como editores, pues, no es para muchos de ellos una mera opción profesional entre muchas otras, sino la única que satisface su necesidad de contribuir a fabricar esos auténticos cofres de sueños que son los libros.

Hay motivos hacen que la industria editorial sea especial. Se trata de un sector muy abierto, en el que resulta relativamente fácil entrar y en el que todavía es posible que una nueva editorial con muy poco presupuesto compita con los grandes gigantes de la edición, cosa impensable en otros mundos como el de la banca, los proveedores de internet o el fútbol. El sector editorial es, además, notablemente poco rígido y resulta sencillo entablar conversación con editores consagrados durante ferias profesionales o incluso en eventos literarios como presentaciones de libros. Pocas otras industrias son tan permeables y accesibles como la editorial.

Por último, otro de los motivos que lleva a elegir ser editor es que en una editorial el editor es el árbitro final de lo que publica y tiene control absoluto sobre los contenidos por los que decide apostar. De ese modo, a través de la formación de un catálogo que refleja sus  inquietudes, el editor hace de sus libros una extensión de sus intereses vitales y convierte su profesión en un incesante aprendizaje. Así, un gran aficionado a la cocina disfrutará en una editorial gastronómica tanto como un enamorado de la novela negra en una editorial que edite noir.

Esto último, sin embargo, suele llevar a un clásico dilema del editor: ¿Qué debe hacer cuando tiene entre manos un libro que no le gusta pero que cree que interesará a los lectores? ¿Debe renunciar a esas ventas que espera para mantener su catálogo acorde con sus ideas? ¿Hasta qué punto puede sobrevivir una editorial que antepone el gusto de su editor al gusto de los lectores? Estas preguntas tienen varias respuestas, pero no son cortas, ni fáciles. Se explicarán a los alumnos del Curso de Edición Profesional que empieza en Taller de los Libros el próximo mes de enero. Todavía quedan plazas para los que quieran apuntarse enviando un correo aquí.